Tu bebé
Este es un mes de diversos cambios para tu bebé y para ti. Te sorprenderás con todo el crecimiento que ha tenido hasta ahora y los que se producirán en las próximas semanas, ello comenzando con lo mucho que lo sientes y como todo el mundo también puede sentirlo. CRÉELO, algo crece dentro de ti.
Este es un proceso de cuidados, de tranquilidad para ti, de vivir paso a paso lo que vas sintiendo, ya que todo lo que te pase influirá en el bebé.
¿Qué está pasando en mi cuerpo?
A pesar de no estar completamente preparado para sobrevivir fuera del útero, tu bebé se está desarrollando rápidamente, y ya es viable que sobreviva fuera de éste.
Durante este mes se desarrollan por completo los pulmones de tu bebé, además sus huesos se vuelven más consistentes.
Se comienza a acumular grasa en su cuerpo debajo de la epidermis, lo que le ayudará a regular la temperatura. Además, su piel está más gruesa, por lo que pierde su coloración transparente y se vuelve opaca. Su pelo y ojos también se pigmentan, lo que determinará su color.
Puedes creer que sienta tus caricias, eso es porque tiene sensibilidad en todo su cuerpo. Así que acarícialo y haz que se sienta querido.
El tamaño de su cerebro es bastante grande y su sistema nervioso le permite un rápido aprendizaje y realizar movimientos más complejos.
Tu bebé crece rápidamente, y es por eso que ya no tendrá mucho espacio para moverse. Asimismo la glándula encargada de producir anticuerpos llamada timo ya ha comenzado a funcionar.
Ahora, el feto orina alrededor de medio litro diario.
Durante este mes ya abre los ojos, puede distinguir entre las luces y las sombras y puede enfocar en algún punto determinado. Sin embargo, su visión no será correcta hasta después del parto.
Tu hijo crecerá unos 5 centímetros aproximadamente y aumentará 200 gramos en su peso.
¿Y qué sentiré yo?
Es inevitable que sientas una diversidad de emociones, sobre todo al faltarte tan poco tiempo para al fin conocer a tu hijo. Al comienzo de este lindo proceso surgen muchas dudas y preocupaciones. Te preguntas si saldrá todo bien en el parto, o cómo lo harás si surge algo mal, o si te dolerá mucho el tener a tu bebé.
Son muchas las personas que te cuentan sus experiencias, te dan consejos y un sinfín de cosas. Trata de analizar lo que te digan, sin embargo, recuerda que cada experiencia es única. Si alguna de tus amigas o parientes sufrió mucho a la hora del parto, no tiene por qué repetirse la experiencia contigo. Lo tuyo puede ser mejor.
¡Me siento mal!, ¿qué hago?
Atenta con los siguientes consejos que hemos recopilado de mamás, doctores y abuelitas:
- Consume hierro y calcio.
- No te acuestes boca arriba, porque esa posición puede reducir el flujo de sangre que va al bebé.
- No tengas contacto son sustancias peligrosas, como pinturas, productos limpiadores y solventes.
- Bebe mucha agua y zumos de frutas además de leche todos los días.
- Aliméntate saludablemente y no dejes pasar mucho tiempo entre comidas.
- Si notas algo inusual no dudes en preguntarle inmediatamente a tu médico. No es bueno que estés con dudas, eso producirá angustia en ti y eso no es bueno para el bebé.
- Es posible que te aparezcan hemorroides, los alimentos ricos en fibra como cereales y duraznos te ayudarán a evitar su aparición.


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