|8 junio, 2011 16:26 14.102 vistas

Tú bebé

Sientes algo raro en tu cuerpo. No sabes lo que pasa, pero andas más lenta, más sensible, e incluso a veces has sentido asco y nauseas. ¿Te habrá caído algo mal?, ¿comiste algo muy pesado?, ¿le echamos la culpa a nuestra etapa premenstrual?

Si ya descartaste todas estas posibilidades, quizás vale la pena analizar otras más. Quizás hay una causa más allá que está provocando tus malestares. Quizás, de aquí a 9 meses tendrás a un pequeño niño mirándote a los ojos.

¿Qué está pasando en mi cuerpo!?

A pesar de que en el primer mes de embarazo lo más probable es que no te des cuenta de muchas cosas, dentro de tu cuerpo hay una sofisticada maquinaria trabajando sin descanso.

Ahora bien, ¿cuándo empieza a funcionar todo? Desde el momento de la fecundación, es decir, cuando un espermatozoide alcanza tu óvulo en las trompas de Falopio, y comparten el material genético. Desde este momento se determina el sexo del bebé, ya que tu óvulo compartirá el cromosoma X y el espermatozoide del padre compartirá el cromosoma X o Y: si aporta el cromosoma X, viene una futura niñita en camino; si aporta el cromosoma Y, tendrás un niñito.

Luego de este proceso se forma el cigoto, que posteriormente se va a transformar en una estructura parecida a las moras, llamada mórula, que a su vez dará paso al blastocisto. Aproximadamente al sexto día, el blastocisto se adhiere al útero y se alimentará de los vasos sanguíneos. Así se forma la placenta, y el blastocito se va desarrollando hasta formar el conocido embrión, que en un primer momento sólo tiene una cabeza, tronco y cola.

¿Y qué sentiré yo?

Lo más probable es que durante las primeras semanas ni te percates de lo que está ocurriendo en tu cuerpo, sin embargo, algunas señales te pueden dar pistas:

Si sientes nauseas, asco, presión abdominal similar a la que sientes cuando viene tu ciclo menstrual, fatiga, dolor en los pechos, dolor de cabeza, mayor sensibilidad a los olores, más ganas de orinar, entre otros, podría significar algo. Además, pon ojo a tus cambios de humor: si notas una mayor sensibilidad o cambios de ánimos repentinos, puede ser el efecto de tus hormonas que están revoloteando desde ya en tu cuerpo.

A pesar de todo esto, quizás sólo te des cuenta cuando veas que tu menstruación no llega. Si es así, te recomendamos ir al ginecólogo para que te de la buena noticia.

¡Me siento mal!, ¿qué hago?

Atenta con los siguientes consejos que hemos recopilado de mamás, doctores y abuelitas:

-          Para evitar las nauseas y mareos un buen consejo es llevar siempre algo ácido en la cartera, una botella de agua bien helada y un paquete de chicles, ojala con sabor a menta.

-          Come nueces y almendras.

-          Pon los pies en un cojín para que no se te hinchen.

-          Tranquilízate: debes saber que estos síntomas son sólo parte del proceso, y por lo tanto, se quitarán con el paso del tiempo. La mujer tiende a sentirse mal sólo al inicio del embarazo y al final.

 

 

 

 

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